Historia

En la antigüedad, la colina fue llamada Querquetulano porque cubiertas por bosques de roble (en italiano Querce); sólo más tarde asumió su nombre actual en honor de Celio Vibenna, líder de los Etruscos qui, según la tradición, aubiera ayudado Servio Tulio, el futuro sexto rey de Roma, en la conquista de la colina.

La colina era dividida en tres partes: el Coelius (donde ahora está la Basílica de los SS Giovanni e Paolo), el Coeliolus (la rama de la colina donde se encuentra la Iglesia de los SS. Quattro Coronati) y la Succusa (situado entre Coelius y Coeliolus).

En las murallas Servianas, había 3 Puertas: Celimontana (correspondientes a la actual Arco de Dolabella, punto de partida de Via Celimontana), Querquetulana (punto de partida de la antigua Via Tuscolana ahora via dei SS. Quattro) y Capena (punto de partida de la antigua Via Appia).

La colina, alimentada por numerosos acueductos, fue ocupada por villas patricias, templos (de Divus Claudius, de Hércules, de Minerva Capta), edificios públicos (Macellum Magnum) y edificios auxiliares a los juegos que tuvo lugar en el Coliseo. Entre ellos: "Ludi", cuartel de los gladiadores, (entre Via Labicana y Via S. Giovanni in Laterano se puede ver el "Ludus Magnus"), el "Saniarium" (hospital) y "Spoliarium" (cámara mortuoria).

Fue sólo con la construcción de las murallas de Aureliano, a finales del siglo III dC, que el cerro se incluye dentro de las murallas de la ciudad.

La fin del Imperio Romano lleva a un despoblamiento progresivo que continúa en la Edad Media y el Renacimiento, dándo al barrio un aspecto rural. La única calle que mantiene una caracteristica "urbana" es la de Via S. Giovanni in Laterano, que fue utilizada por los corteos  papales, que llegaban hasta la Basílica de San Giovanni.

Alrededor de 1600, se ejecutaron algunas actividades de planificación urbanas, aunque limitadas a la construcción de villas como la actual Villa Celimontana y Villa Casali (posteriormente demolida para dar paso al Hospital Militar), aunque la parte restante del barrio se mantuvo ocupada por viñedos y campos de cultivo.

Esta situación se mantuvo sin cambios hasta la segunda mitad de los 800, cuando la colina fue objeto de la expansión urbana, facilitada por la disponibilidad de areas cerca del centro de la ciudad. Así fue que el aspecto del barrio fue modificado gradualmente, a través de la construcción del Hospital Militar, y de los edificios que se utilizarán para las viviendas, hasta llegar a su aspecto urbano actual.